La Madriguera de Tomaso: la casa rural “paraíso” de los peques

“Mami, no me gusta mi casa y quiero volver a la casa de Tomaso”. Eso es lo que me dijo mi hijo de 4 años cuando el otro día volvimos de pasar el fin de semana en la casa rural “La madriguera de Tomaso”. Y lo entiendo, y vosotr@s cuando leáis el post también lo entenderéis. Porque este alojamiento rural navarro es un auténtico paraíso para los peques.

casa rural navarra

¿Qué es la La Madriguera de Tomaso?

Este nombre tan original es el que eligieron Vicky y Luis, un matrimonio navarro con dos hijos, para su proyecto de vida: una casa rural ubicada en un pequeño pueblo de Tierra Estella. Una casita, o más bien casaza, que se puede alquilar por habitaciones (como hemos ido nosotros) o la casa entera (genial para cuadrillas con niñ@s. En total cabrían 6 familias).

Aunque luego me explayo mejor, dispone de dos salas de juego para los peques (y mayores), un salón enorme con varios rincones, entre ellos un espacio de juego para los peques, y la cocina común para todos los inquilinos, con dos mesas grandes.

Una casa en un emplazamiento perfecto: cerquita de Pamplona, a unos 40 minutos, a 15 minutos del Nacedero del Urederra y a 15 minutos de la Granja Basabere.

¿Por qué es especial La Madriguera de Tomaso?

A ver, no sé por dónde empezar.

¿Sabéis la sensación de entrar a un sitio y pensar “menudo espacio tan especial”? Los colores, la decoración, los muebles, las barandillas, los azulejos, los carteles en las habitaciones…. todo en La Madriguera de Tomaso está hecho con mucho gusto, mucho arte y mucho cariño. Una casa llena de detalles que hacen que resulte tremendamente acogedora. También ayuda que sus dueños, que viven en un apartamento en la segunda planta de la casa, sean encantadores y te hagan sentir como en casa.

También hay mucho arte, reciclaje y creatividad, que los que me seguís sabéis que no hay cosa que más me guste. Nada más entrar ves de frente una escultura de tamaño humano hecha con materiales reciclados (tetrabricks de leche, rollos de papel higiénico, teclas de ordenador…), las estanterías de la cocina hechas con cajas de frutas, el cabecero de la cama con una puerta de pueblo restaurada. Y una puerta tamaño niñ@!

madriguera tomaso

Que nos tocara la habitación Mapuche, un pueblo indígena de Chile al que le tenemos mucho cariño desde nuestro viaje por sudamérica también fue una bonita coincidencia. Mirad qué preciosa nuestra habitación. Con unas vistas espectaculares.

Eso que veis al lado de las literas iluminadas son las Madrigueras de Tomaso. Os lo cuento bien más abajo…

¿Y por qué es el paraíso para los peques?

El pequeño se quedó fascinado con la Madriguera de Tomaso de su habitación: un hueco en una pared donde vive un ratoncito, de nombre Tomaso. Con su camita, su sofá, su mesa, su silla…. Que si lo pongo a dormir, que si lo pongo a comer. Lo qué le ha entretenido la casita del ratón (en nuestra habitación había dos, una para cada peque, pero creo que cambia según las habitaciones).

Y luego está todo lo demás, que os lo cuento bien bien:

  • Sala de juegos de la cocina: desde la cocina se accede a un espacio para que los peques practiquen habilidades motoras. Un rocódromo, un par de colchonetas en el suelo, unas anillas colgadas del techo, un túnel gusano y un balancín hicieron las delicias de Luca (4 años).

madriguera tomaso

  • Sala de juegos de arriba: en el último piso, una enorme estancia con una mesa de ping-pong, un billar tamaño niñ@, un futbolín tamaño adult@ y una tabla de equilibrio, que fue donde Hugo (7 años) estuvo la mayor parte del tiempo.

madriguera tomaso

  • Salón: una pared pizarra enorme para los más creativos con las tizas, un cajón lleno de juguetes para los más peques de la casa, una caja con bloques de construcción y una hamaca para relajarse leyendo un libro.

Rato de manualidades: hacemos a Tomaso

El domingo por la mañana, tras el desayuno, es hora de hacer manualidades con la dueña de la casa. Vicky saca su caja con cintas, cordones, abalorios y telas y pasito a pasito, guía a los niños para que construyan su propio Tomaso y que se lo puedan llevar a casa de recuerdo.

Mis hijos, aunque mejor corrijo, el mayor y yo (el pequeño tiene poco interés por las manualidades) hicimos dos ratones superhéroes con su capa de súperman, que llevan desde que vinieron a casa durmiendo dentro de un calcetín. Me piden que les ayude a hacer una madriguera para ellos…. así que en vacaciones nos pondremos manos a la obra.

madriguera tomaso

Actividades para hacer por la zona

La casa está situada en un pueblecito pequeño muy tranquilo, con un parque con columpios que no llegamos a visitar. ¿Para qué? Si tenían los columpios dentro de casa! Y la zona es perfecta y con muchas posibilidades: restaurantes, excursiones, granjas….

  • Excursión al Urederra: uno de los paseos más populares de Navarra. Precioso en cualquier estación del año. A 15 minutos en coche. (Hay que reservar. Ver enlace). Mirad qué bonito está ahora en otoño.

  • Excursión a la Granja Basabere. 15 minutos.
  • Excursión Mirador de Lázkua. Ver descripción aquí.
  • Restaurante Venta de Larrión: estuvimos comiendo el sábado. Platos combinados para los peques por 7 euros y para los adultos, además de platos combinados, raciones, ensaladas, sandwiches…. Comida buena (sin ser espectacular), calidad/precio muy buena, buen trato al cliente, ambiente acogedor y lo mejor de todo….un chiquipark en la sala contigua para disfrutar de una sobremesa tranquila.
  • Pizzería Panpinela: pizzas al horno de leña riquísimas! En un sitio precioso y muy original. Sólo hay una pega: abren de Semana Santa hasta el puente del Pilar y ojo! reserva porque se llena enseguida. Con terraza y unos columpios para los peques. Ver web aquí.

Os acabo de organizar el finde completo… 🙂 Alojamiento + plan de sábado + plan de domingo + comida + cena.

Datos prácticos

Web La Madriguera de Tomaso: ver aquí.

Facebook La Madriguera de Tomaso: ver aquí.

Instagram La Madriguera de Tomaso: @lamadrigueradetomaso

Precios: cambia según la habitación pero varía entre 50-70 euros.

Desde luego, os lo recomiendo totalmente como escapada de fin de semana: a 40 minutos en un sitio precioso, con una excursión espectacular, el alojamiento perfecto y un restaurante con entretenimiento. ¿Se puede pedir más? Si es que a veces nos empeñamos en hacer kilometradas cuando cerquita de casa tenemos el “paraíso”!

Felices estancias ratoniles!!

 

 

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