Sendero de los robles milenarios

Uno de mis objetivos para este nuevo año que acaba de entrar es ir mucho más al monte. Quiero pisar hojas, atravesar ríos, saltar piedras, hacer equilibrios en los troncos y respirar naturaleza.

Y me hubiera gustado empezar el año con una bonita excursión, pero ayer día 1, mis polluelos estaban los pobres agotados después de la trasnochada del día anterior, así que no quise forzar la máquina. Tampoco pasaba nada, que hace cuatro días nos fuimos al monte a hacer el sendero de los robles milenarios, en Etxarri Aranatz. Bueno, una parte, que por condiciones adversas del suelo decidimos dar media vuelta.

Sendero de los robles milenarios

Un paseo espectacular por uno de los bosques de robles mejor conservados y donde poder maravillarse con su tamaño, sus grandes troncos y sus enormes raíces. Un sendero que si lo haces en otoño te lo encontrarás lleno de hojas (y mucho barro también).

Una pequeña descripción

No os voy a explicar paso a paso todo el camino pero os enlazaré a una página que sí lo hace. Lo que sí os quiero contar es que, aunque yo he leído que está muy bien indicado, la parte más importante, que es elegir el camino por el que ir, está sin indicar.

El sendero parte del camping de Etxarri Aranatz, que está al final del pueblo. En 35-40 minutos desde Pamplona por la A10. Cuando llegamos hacia el camping vemos una bifurcación en la carretera. Si cogemos la de la izquierda encontraremos un parking para dejar el coche. Si vamos a la derecha (y hacia arriba) estamos más cerca del inicio del sendero y también hay sitio para dejar el coche. Así que ambas opciones son buenas para dejar el coche.

Importantísimo: Este es el momento más importante que tenéis que recordar. El sendero empieza con una pista de gravilla que enseguida se bifurca. NO hay ninguna indicación pero hay que coger el camino de la izquierda. Seguimos un poquito por la pista y enseguida encontraremos el letrero que indica el inicio del sendero de los robles milenarios.

sendero robles milenarios

Nos metemos de lleno en la naturaleza. La pista de gravilla se acaba y empezamos a pisar hierba, hojas, o barro, según la estación y la climatología de los días previos. El sendero está lleno de naturaleza y es precioso. Lleno de letreros que nos explican los árboles que vamos encontrando por el camino, el paseo es una clase de botánica al aire libre.

Ya sólo toca disfrutar. Mirad qué bonitos y grandiosos los robles…

 

¿Dónde comer?

Durante el paseo no encontrarás sitios destinados a comer. Ni mesas, ni bancos, ni casetas… En casa no nos importa comernos un bocata en medio de la caminata, pero si a tí te gusta comer sentado mejor calcula tiempos para volver a tiempo para comer.

Y tenemos tres opciones:

OPCIÓN 1: En las mesas de picnic que hay en la entrada del camping. Unas cuatro mesas de madera, con sus bancos a juego y pegadas a unos columpios de madera, es la opción más barata y estupenda para comer. Aviso que no está en medio de la naturaleza sino pegado a un aparcamiento del camping. Fue la opción del otro día. No es el entorno más bonito, pero para un bocadillo cuando el hambre aprieta es más que aceptable.

sendero robles milenarios

OPCIÓN 2: Si el tiempo no acompaña o lo que nos apetece es comer sentados y un plato calentito, tenemos la opción del restaurante del camping. Hace un año fue la opción que elegimos: un restaurante muy normalito y austero, pero que nos sirvió unos platos combinados que nos supieron a gloria después de la caminata. Si es vuestra opción, llamad para confirmar porque en su web dice que en enero y febrero está cerrado y que abren de jueves a domingo.

OPCIÓN 3: Aunque no sea el sitio más adecuado para ir con unas botas llenas de barro, os lo tengo que contar. Porque en Etxarri Aranatz está mi restaurante preferido. Como sé que me voy a explayar un poco en el tema y quiero centrarme en la excursión, te lo cuento mejor al final de la entrada.

Datos prácticos

¿Dónde? En Etxarri Aranatz (desde el camping)

¿Duración? Son 5 kilómetros todos llanos. El tiempo “estimado” es de hora y media pero todo dependerá de la velocidad de las piernas de vuestros hij@s y de lo que os entretengais por el camino. No os puedo decir cuánto tardamos nosotros porque la primera vez nos equivocamos (cogimos el sendero de la derecha) y la segunda vez lo hicimos incompleto (porque la mitad del grupo iba con deportivas no aptas para una pista resbaladiza por el barro).

¿Consejos? Botas de monte imprescindibles en otoño/invierno o si ha llovido.

¿Edad recomendada? Mi peque lo hizo por primera vez con tres años y medio estupendamente.

Ruta mejor explicada: podéis ver más información aquí.

¿Más paseos para peques? Puedes ver paseos fáciles y entretenidos aquí.

Y ahora sí: mi restaurante preferido

Borda Jatexea es sin duda mi restaurante preferido de Navarra, de los que he probado claro. Un restaurante familiar que empezó como un pequeño asador y que ahora es un amplio restaurante de madera precioso donde poder comer cocina de autor exquisita.

Mis preferidos: el canelón de cigala está de muerte, los fritos son sublimes, la cigala crujiente es el preferido de mi madre, la tortilla de bacalao no falta en el plato de mi padre y yo salivo cuando pienso en las manitas de cerdo con yema de huevo sobre fina crema de patata y crujiente. Para postre no puede faltar el pastel de avellana, apodado en casa como el avellanísimo. No hay postre más bueno que ese. No lo hay.

Yo no soy de carnaza, pero los camareros no paran de servir asados y chuletones. Así que si te gusta la buena carne, toma nota.

No es barato, pero merece la pena todo.

Os dejo el enlace a su página aquí

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *