Futuroscope, Aquascope, una duna y Burdeos: una escapada a Francia de 10
Una escapada a Francia de 6 días llena de adrenalina, naturaleza y cultura es lo que os cuento en el post hoy. Un post para que os inspire y os llene de ideas y consejos prácticos!
Nuestra ruta, qué nos gustó, dónde dormimos, dónde comimos, cosas raras que nos pasaron y muchos tips.
Empiezo!
Nuestro plan de viaje.
Fue una de las cosas que más nos costó decidir: ¿cómo encajamos todo lo que queremos hacer y en qué orden? El menú era Futuroscope, Aquascope, la duna de Pilat y una visita a Burdeos. También nos hubiera encantado visitar algún castillo pero lo descartamos. Cinco días dan para lo que dan!
Una vez decididos los ingredientes del viaje, tocaba decidir en qué orden visitábamos las cosas. ¿Subimos a Futuroscope (cinco horas y media) y a la vuelta paramos en Burdeos y la duna? ¿Al revés? Finalmente decidimos subir primero a los parques. Esta fue la ruta que finalmente hicimos:
- Día 1: Viaje con parada en la Duna de Pilat.
- Día2: Aquascope.
- Día 3: Futurospope.
- Día 4: Mañana viajando a Burdeos. Tarde de paseo en Burdeos.
- Día 5: Burdeos.
- Día 6: Vuelta a Pamplona!
La Duna de Pilat
Tenía muchas ganas de conocer esta maravilla de la naturaleza. Impresionante.
Una gran montaña de arena que cuesta subir (calentad los músculos antes de empezar) pero que regala unas vistas preciosas desde arriba y una experiencia en familia muy divertida. Que los peques tienen energía de sobra para subir, bajar y volver a subir cinco veces más.
Salimos de Pamplona a las 9:30 y, ya que el tiempo acompañaba, decidimos parar en un hipermercado a comprar pan y bebidas (las tortillas venían en la mochila) para comer un bocadillo en lo alto de la duna.
TIP 1: Google maps te lleva al “km 0” de la duna, pero no al aparcamiento. Si os pasa como a nosotros, pasaréis por delante del parking pero enseguida os daréis cuenta de que tenéis que dar la vuelta. Avisados estáis. Quizás poned mejor “parking duna Pilat” aunque os diré que no nos importó el error porque fuimos por una carretera pegaditos a la duna y así pudimos observar desde la ventana lo impresionante que es. De hecho, os lo recomiendo, que solo fueron 4 minutos de más.
TIP 2: Os contaré que la duna está súper preparada para la visita turística. Hay un aparcamiento de pago (7 euros para 4 horas) y antes de llegar a los pies de la Duna pasas por unos baños, un puesto de información, un par de tiendas con souvenirs y un par de sitios para tomarte o comer algo. Todo instalaciones de madera muy bonitas y cuidadas. El entorno de la duna es precioso.
TIP 3: En el puesto de información nos dieron la “sorpresa”. Yo había leído que para subir a la duna había unas escaleras de madera. Al preguntar cómo llegar a ellas nos dijeron que de diciembre a marzo las quitan por los movimientos de la duna (se mueve de 1 a 5 metros al año).
Así que tocó descalzarse y para arriba! El esfuerzo mereció la pena. Mucho! Como ya os he dicho, nos encantó! Os dejo un par de fotos para que os hagáis una idea de cómo es esta maravilla de la naturaleza:
Al otro lado de la duna está el mar así que si os queda energía podéis bajar a mojaros los pies (sabiendo que luego toca subir de nuevo!).
¿Y dónde dormimos esa noche? Sabíamos que los parques iban a ser agotadores así que optamos por un apartamento donde poder cenar y desayunar. Alrededor de los parques hay muchísimas opciones para alojarse y es muchísimo mejor que alojarse en el centro de Poitiers. Nuestra elección fue Logements 18 Moliere que os recomiendo muchísimo! Está a 5 minutos en coche de los parques, tiene aparcamiento propio, en una zona muy tranquila.
Es una casa con 3/4 apartamentos y que al llegar entras con un código que te proporcionan por correo electrónico. Muy bien equipado y bastante nuevo (lo que ves en las fotos es lo que es).
Aquascope
Al día siguiente tocaba ponerse el bañador! Si no sabes de qué te hablo, os cuento que en julio inauguraron este parque acuático. El típico parque de toboganes pero cubierto y con agua calentita. Había que conocerlo.
¿En qué consiste el parque? Como he dicho, es un complejo de piscinas y toboganes mezcladas con experiencias sonoras y visuales. Un cine piscina donde caen meteoritos y los “sientes” en el agua, una piscina/río “tsunami” que te arrastra (y donde mis hijos estuvieron una hora dando vueltas como hámsters), una piscina de olas, otra con pececillos en el agua que se mueven al pisar y un espectáculo visual y musical súper relajante (aquí os recomiendo ir al final de la tarde para bajar revoluciones o después de comer), toboganes rápidos, un tobogán casi vertical (no os puedo dar opinión que yo ahí ni me acerco), un tobogán para cuatro, un tobogán con forma de espiral, otro muy rápido…
¿Y qué nos pareció? Veamos. Soy de las que me leo todas las reseñas que hay en internet y la mayoría decían que en 4 horas habías visto el parque. Y es verdad, pero…. ¿cuánto estuvimos la familia Pompaeli ahí dentro? 9 horas! Y porque nos cerraban el supermercado para comprar la cena, que si no mis hijos se hubieran quedado hasta la hora de cerrar. A mis hijos (10 y 12 años) no les vale con tirarse una vez por cada cosa. Ellos repitieron, tripitieron y cuatripitieron.
¿Dónde se come? En Aquascope no está permitido entrar comida y hay que consumir allí. Os cuento cómo va. Sólo hay un lugar para comer donde ofrecen menús de hamburguesas y bagels (un par de hamburguesas y un par de bagels) y un menú infantil con bocadillo de jamón y queso. Es verdad que hay poca variedad pero la comida está bastante rica (o es que teníamos hambre) y no me pareció muy cara para tratarse de un parque. Creo los cuatro menús no llegaron a 60 euros con bebida y postre incluido (tres hamburguesas y un bocadillo).
¿Y cómo funciona? ¿Qué haces con la mochila? Es algo que yo me preguntaba antes de ir y tampoco encontraba respuestas en internet así que os cuento cómo va. Cuando llegas te dan una pulsera a cada adulto. Y con esa pulsera elegirás la taquilla que quieras para guardar tus cosas (no hay monedas por medio que estamos en el futuro amiguis). Previamente a esto te habrás cambiado en uno de sus quinientos cambiadores. Nosotros dejamos todo en las taquillas y cogimos las chancletas y toallas.
Después de los cambiadores llegas a la zona de duchas y baños y a continuación entras a lo que es la zona de toboganes y piscinas. Ahí hay una especie de estanterías donde puedes dejar la toalla. También dejamos las chancletas, todo el mundo anda descalzo.
¿Y dónde se aparca? Hay un aparcamiento de pago que no merece la pena. El parque está pegado a un hipermercado Auchan que tiene un mega aparcamiento gratuito. Ahí dejamos el coche y en 5 minutos caminando entrábamos en Aquascope.
¿Se pasa frío? Nop! Y os lo dice una friolera que sólo se baña si fuera hace más de 30 grados. El agua está calentita y fuera se está agusto. De hecho, esperando a los toboganes pasamos incluso calor. Los 18 grados exteriores calentaban los cristales y se hacía un efecto sauna un poco agobiante.
¿Y las colas? Fuimos en la semana de carnaval. Y en Francia también había vacaciones escolares por lo que había mucho peque! Pero tampoco me parecieron unas colas eternas. La cola más larga fue de 20 minutos en “hora punta”.
¿Dónde se compran las entradas? Compramos las entradas en la página oficial de Aquascope. Las compramos conjuntamente con las de Futuroscope porque hacían descuento. Nos costaron las entradas de ambos parques para los cuatro 280 euros.
TIP! Cuando compras la entrada tienes que elegir el horario de entrada. No se cómo de “exquisitos” son con este tema. Nosotros, por si acaso, cumplimos con el horario asignado. Por eso es recomendable comprar la entrada con antelación. Por aquí las cogimos un par de días antes y la primera hora ya estaba completa para acceder al parque.
¿Edad recomendada? A ver, más que la edad, el tema es la altura. Lo mejor es que miréis en la página web las alturas de los toboganes y decidáis en base a eso. Pero para los que no llegan a la altura mínima hay una zona infantil con toboganes pequeños, chorros, cubos que caen de arriba, piscina que no cubre…Una zona bastante entretenida donde mi hijo pequeño de 10 años estuvo más de media hora.
Quiero saber más sobre Aquascope Pues lo mejor será que entres en su página web!
Futuroscope
Futuroscope es un parque temático donde las atracciones se basan en la tecnología multimedia, aunque también tienen algunas atracciones más “tradicionales”. Os cuento nuestra experiencia y lo que más nos gustó.
¿Cuáles son las mejores atracciones? No subimos a todas porque en un día no da tiempo a todo así que en base a todas las reseñas que me empollé antes de ir y teniendo en cuenta nuestros gustos, esto fue lo que “catamos”:
- Baile con robots: fue nuestra primera atracción y una de las que más disfrutaron nuestros hijos. Imaginaos un robot grande cuyas manos son tres asientos. El robot baila al son de la música, gira sus manos y… ya te lo imaginas.
- El viaje extraordinario: ay, esta me encantó. “Volamos” por encima de un montón de países. Unos paisajes preciosos.
- Cazadores de tornados: me pareció una atracción espectacular. Pero también fue la que más me revolvió el estómago. Una plataforma giratoria, un tornado, imágenes en 3D…. Os lo podéis imaginar. Consejo: dejad el tornado para el final o para antes de la comida.
- Etincelle: nos quedamos con ganas de verla! La ponían muy bien pero después del mareo en el tornado ya no había ganas de más sensaciones raras.
- Objetivo marte: es una montaña rusa con una sorpresita final. No os diré más.
- Arthur, la aventura 4D: la típica atracción en 4D, llena de movimiento. Nos gustó.
- La máquina de tiempo: otra atracción en 4D, un paseo por la historia con unos simpáticos personajillos.
- Futuropolis: es la zona para los más pequeños. Mis hijos se montaron en un par de cosas
- Hydro Dynamo: una atracción para dar vueltas girando de toda la vida!
- Cyber avenue: un sitio de máquinas de juego de pago. Me pareció un sitio un poco desactualizado.
- Éclipse, robotic show: bueno, yo soy un poco “especial” para los shows. Yo me aburrí un poco (y mis hijos también). Pero me gustó sentarme en una butaca cómoda durante 20 minutos. ¿Alguien cerró un poco los ojos? Noooo. De hecho, os aconsejo ir después de comer para descansar un poco.
- La llave de los sueños: es el espectáculo final. Me habían dicho que era espectacular. Pero como os he dicho, yo soy un poco “especial” para los shows. Quizás también influyó que no se nada de francés y no entendía nada. Hubo fuegos artificiales con muchos “ohhhhh!!!!!. A mis hijos les gustó.
Hay más cosas: un espectáculo de magia, un cine, una casa al revés, una película de animación para los más pequeños, una plataforma giratoria que asciende a 45 metros y el espectáculo “La Vienne Dinámica” que a la tercera reseña que la calificó de aburrida la taché de mi lista. Pero lo dicho, queríamos disfrutar del parque tranquilamente así que tuvimos que tachar cosas de la lista.
También hay atracciones con agua que cuando fuimos (principios de marzo) estaban cerradas por lo que no os puedo comentar sobre ellas.
Si en Aquascope estuvimos 9 horas, en Futuroscope estuvimos casi 12!
¿Y para comer? Pues, al contrario que en Aquascope, aquí te permiten meter comida y bebida. Nosotros llevamos unos bocadillos y merendamos gofres y crepes. Había varios sitios que daban comida pero no me fijé en los precios. Las bebidas en cambio caras. Unos 4 euros un refresco de medio litro. Y para comer puedes hacerlo en varios sitios. Nosotros comimos en unas mesas en la zona de Futurópolis porque nos pareció un sitio recogido y es perfecto por si quieren explorar la zona ellos solos.
¿Y dónde se aparca? Os cuento lo mismo que para Aquascope (son parques ubicados en el mismo recinto). El parque está pegado a un hipermercado Auchan que tiene un mega aparcamiento gratuito. Ahí dejamos el coche y en 5 minutos caminando entrábamos en Futuroscope.
¿Edad recomendada? Los menores de 5 años no pagan. Y, como con Aquascope, lo mejor es que midáis a vuestros chiquillos y veáis en qué atracciones pueden entrar y valoréis. Cuando entras les miden y les ponen un brazalete con un color que indica en qué atracciones pueden entrar. Podéis ver aquí las atracciones.
¿Hay mucha cola? Hicimos más colas que en Aquascope, alguna de media hora. Pero os diré que la espera es bastante amena porque suele haber bastante entretenimiento visual.
¿Algún consejo más?
- Nos habían dicho que fuéramos una hora antes de la apertura. Nosotros llegamos 10 minutos más tarde de la apertura y no hicimos ninguna cola.
- Bajaos la aplicación: tienen un mapa incorporado, información de cada atracción, tiempo de espera actualizado…
Burdeos!
Y después de dos días de diversión y adrenalina en los parques, tocaba plan más tranquilo pero igual de apetecible. No conocíamos Burdeos y lo que había leído en internet sonaba muy muy bien. Y así fue, Burdeos nos encantó.
Sus calles, sus tiendas, sus plazas, sus cafés, su ambiente. Es verdad que tuvimos muchísima suerte y pudimos disfrutar de la ciudad con 18 grados y sol por lo que todo el mundo estaba en la calle. Alegría pura.
Teníamos un listado de cosas que visitar pero, como os digo, se estaba tan agusto en la calle paseando que decidimos dejar los museos para otra visita.
¿Qué ver en Burdeos?
Cosas “interesantes” que hicimos:
- Probar los canelés: fue el primer objetivo de la tarde. Probar el dulce típico de Burdeox y con toda la ilusión hicimos cola en el que decían que era el mejor canelé (La Toque Cuivrée). La ilusión desapareció en el primer mordisco. Ohhhh! No nos gustó el bizcochito crujiente por fuera y blando por dentro emborrachado con ron. Era de suponer.
- Visitar la tienda de Lego: si eres amante de los Lego, tienes que visitar la tienda que hay en una pequeña placita llena de tiendas!
- Callejear! Burdeos es una ciudad para callejear. Habíamos leído que la rue St.Catherine era la calle más comercial. Y es verdad, pero me parecieron tiendas poco interesantes. Disfrutamos muchísimo por las calles paralelas a ella (la zona de Saint-Pierre), con tiendas más pequeñas, heladerías y pequeños restaurantes. TIP: busca en google maps la zona y vete a lo que está coloreado de naranja, a las zonas concurridas. Ahí es donde está la salsa de la ciudad.
- La Plaza de la Bolsa: vale sí, un edificio impresionante. Pero la fina capa de agua sobre placas de granito que hacen que se refleje el edificio en ella y que todo el mundo fotografía no existía en marzo. Así que volvimos a las callejuelas para seguir descubriendo la ciudad.
- Paseamos por el Jardín Público: no me pareció un jardín mega espectacular pero vimos una ardilla y eso lo compensó.
- Darwin: nuestro sitio favorito! Un lugar al otro lado del río al que llegas con un “barcobus” que es un antiguo cuartel en desuso que se ha reconvertido en un lugar alternativo con un skatepark, frescos urbanos, una librería, una tienda de sur, una chocolatería, un tostador de café y un restaurante adaptado a los más pequeños. Nos encantó este sitio! Os dejo unas fotos:
Cosas “interesantes” que no hicimos:
- Cap Sciences: un lugar de encuentro para los curiosos con exposiciones divertidas e interactivas. Estaba en nuestra lista pero ya os lo he dicho: preferimos callejear.
- La ciudad del vino: aunque está dirigido a adultos, hay una actividad interactiva que guía a los peques por el museo. Pero en casa no nos gusta el vino así que no tenía ningún sentido la visita.
- Bassins des Lumiéres: exposiciones de arte contemporáneo en una antigua base submarina. Una auténtica experiencia visual y auditiva. También se quedó pendiente!
¿Dónde alojarse?
Si vas en coche lo mejor es evitar el centro y alojarte un poco a las afueras pero con buena conexión. Burdeos tiene una red de tranvía muy cómoda.
Y eso fue lo que hicimos. Elegimos el apartahotel Mer&Golf City Bordeaux Le Lac. Por dos motivos: porque está enfrente de un centro comercial con aparcamiento gratuito y porque está a cinco minutos del tranvía que en diez minutos te deja en el centro de Bordeaux. Perfecto. Sólo una pega. El sofá cama, como dicen las reseñas, es bastante incómodo! Pero mis hijos duermen como troncos y no supuso para ellos ningún problema. El resto todo perfecto! Buen trato, buena zona y, sobre todo, bien comunicado. Repetiría.
¿Dónde comer?
Os voy a hablar de cuatros sitios, dos que probamos y dos que no.
Los que catamos. Fueron sitios que no llevábamos en la lista pero que estaban cerca en el momento que el hambre apretó:
- La Belle Suzette: estábamos en Francia así que había que comer galettes (como los crepes pero con la masa es oscura porque está hecha con trigo sarraceno). Un sitio pequeño, coqueto y tranquilo con unas galettes. De postre un par de gofres muy ricos. Tip: en Francia es normal pedir agua de grifo (tap water en inglés que lo entiende todo el mundo aunque mi consejo es que aprendas cómo se dice en francés). Os dejo la página web del La Bella Suzette.
- It Trattoria en la Rue Saint-Rémi: mi hijo pequeño quería comer espaguetis a la carbonara y este italiano apareció en el momento justo. Había cola y para mí eso siempre es un buen signo así que esperamos. Un sitio en el que haces cola para pedir, te sientas y luego pasas a recoger la comida. Las pizzas estaban buenísimas y los panecillos que veis en el mostrador también riquísimos. Había postres apetecibles pero decidimos ir a comer un helado a la calle. Muy recomendable! Os dejo aquí la web.
Los que no catamos:
- L`Entrecote: ¿una cola en un restaurante a las 7:30 de la tarde? Investigué y es un sitio muy famoso y muy céntrico donde hay un menú cerrado a base de ensalada, una carne troceada con una salsa especial y patatas fritas. 23 euros. Os dejo la web.
- Chez Anatole: otro sitio con muchas colas. Un sitio de Kebab que tiene muy buenas reseñas en google. Así que si os gusta la comida turca apuntadlo!
¿Y el desplazamiento?
Como acabo de comentar, para llegar al centro lo mejor es el tranvía. En las mismas paradas hay unas máquinas para sacar los tickets. Puede ser individual, de dos o de 10 viajes. Y con ese mismo bono puedes coger el barco para cruzar a Darwin.
¿Algo más?
Como os adelanté por Instagram (pompaeli_pamplona) iba a ser una chapa práctica. Y espero que así haya sido. Sólo añadiré una cosa más, un susto que nos llevamos y que queremos compartir por aquí por si os pasa.
Os pongo en contexto. Parada a echar gasolina. De noche. Nadie atiende. Máquina de prepago en la que pasas tarjeta antes de echar la gasolina.
Y no se en qué momento del proceso la máquina me dice que me ha cargado 200 euros. Lo comprobamos con el banco. 200 euros en la cuenta. Pero sólo nos caben 77. Una chica que no habla castellano y apenas inglés consigue entenderme y me tranquiliza haciéndome saber que al día siguiente me devolverán la diferencia en la cuenta. Y así fue.
No se si es algo normal en Francia o yo hice algo mal pero aquí dejo la anécdota para que si os pasa no os de un síncope como a mí.
¿Y algo más?
Que ya está listo el recopilatorio de campamentos para Semana Santa! Os lo comparto por aquí…

¿Todavía algo más?
Sí! Que si es la primera vez que visitas Pompaeli y vives en Pamplona (o alrededores) y tienes peques, quédate! Que todas las semanas te cuento mil planes para hacer y te lleno de ideas prácticas para disfrutar en familia. Bienvenid@!!
Y ahora sí, me despido con un….





























