Cascada de Diablozulo: una excursión sencilla cerquita de Pamplona

Hoy os quiero hablar de la excursión que hicimos la semana pasada (un fin de semana de enero): la cascada de Diablozulo.

Los que me seguís de hace tiempo ya sabéis que una de las premisas de mi blog es la sinceridad así que voy a empezar este post diciendo que la excursión no es espectacular de bonita. Pero si la recomiendo es por tres motivos:

  • Porque está cerca de Pamplona, a 15 minutos solamente. Así que es perfecta para aquellas familias con peques que se marean en los viajes. O peques que no aguantan largos viajes en el coche.
  • Porque es cortita. En menos de una hora has llegado hasta la cascada. Y es fácil, sin apenas desnivel. Sólo una pequeñísima cuesta.
  • Porque me dejó un bonito recuerdo. Tiene rincones bonitos que me encantó conocer. Y salir a la naturaleza siempre, pero siempre es un planazo.

Así que…. aquí va nuestra experiencia de un bonito domingo de enero.

Cascada de Diablozulo. Datos prácticos.

Ubicada a los pies de la Higa de Monreal, a esta cascada se puede llegar desde dos caminos. Uno parte del pueblo de Monreal y otro de Yárnoz. Elegimos la ruta que partía desde este último porque las fotos que vi en una reseña de internet me encantaron (a mí ponme un puente de madera y ya me tienes ganada).

Longitud: unos 3,5 kilómetros.

Desnivel: 50 metros.

Duración estimada de la excursión: Hora y media ida y vuelta.

Duración excursión Villa Pompaeli: Dos horas y cuarto.

Inicio: pueblo de Yárnoz (recordemos respeto a la hora de aparcar el coche. Hagámoslo en sitios adecuados para ello que no bloqueen ni molesten a los vecinos).

 

Os cuento el camino. A mi manera.

La ruta parte del pueblo de Yárnoz. Un pueblo pequeño dominado por una torre medieval, hacia donde nos dirigiremos por una pista de cemento.

Una vez pasada la torre, nos encontraremos enseguida con una trifurcación. Cogeremos el camino de la izquierda, el más pequeño, el que tiene hierba. Avanzamos!

Empezamos a caminar por un sendero de tierra.

Enseguida llegaremos a una parte arbolada y tendremos que pasar el puente de madera. Y una vez pasado el puente de madera toca subir por las escaleritas. Cómo nos gustan estas cosas por aquí.

Continuamos el camino por las faldas del monte Alaiz.

Veremos delante de nosotros una hilera de árboles que flanquean una regata y hacia allí que nos dirigiremos. Cuidado porque es en este punto donde nos desviaremos del camino sin ningún tipo de indicación. Bueno sí, ahora os encontraréis con un pequeño montículo de piedras que dejé hecho en el camino de regreso.

Caminamos pegaditos a los árboles y en cinco minutos habremos llegado a nuestro destino. Ojalá tengas suerte porque nosotros….

La cascada.

Enero.

Habiendo pasado Filomena con sus nieves hacía dos semanas.

Pensaba encontrarme una cascada exuberante.

Bluf.

La cascada estaba seca. Sequísima. Así que tendremos que volver.

Conclusión de la excursión

Aun habiendo tenido ese final tan seco y aun considerando el paisaje nada espectacular, me encantó la excursión.

Vimos un pájaro con la panza verde, hicimos bolas con restos de nieve y exploramos los alrededores de la cascada. Una intrépida aventura porque nos empeñamos en subir a ver la base de la cascada por caminos en pendiente, embarrados y llenos de ramas y árboles. No llegamos ni a la cuarta parte de nuestro objetivo pero el ratito fue divertido.

Un domingo divertido en familia, que de eso se trata, no?

Y hablando de Diablozulo

Existe también la cueva de Diablozulo. Una excursión preciosa donde puedes visitar una cueva habitada por murciélagos. Ahora está cerrada temporalmente. Pero podéis ver el post que hice aquí para hacerla en cuanto abran.

Y si quieres saber más excursiones para hacer en familia, no dejes de visitar el apartado “Senderismo” del blog.

 

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